Arthur Schopenhauer - Biografía


Arthur Schopenhauer nace el 22 de Febrero de 1788 en Danzig (hoy Gdansk), Polonia. Hijo de un rico comerciante, Heinrich Floris Schopenhauer, quien estaba casado con Johanna Troisner, unos 20 años más joven que él. Heinrich Floris admiraba la cultura inglesa y leía a Rousseau y a Voltaire, además de tener una suscripción para recibir el London Times. La familia envió a Arthur a Francia a los 9 años de edad, donde aprendió con fluidez francés. Más tarde, viajó con sus padres a Holanda, Inglaterra, Francia, Suiza y Austria. Cuando Arthur cumplió 17, lo harían ingresar a una escuela de negocios en Hamburgo. Poco antes fue aprendiz de comerciantes en Danzig (1804), y nuevamente en Hamburgo entre 1805 y 1807, con la esperanza de que se hiciera cargo de la empresa familiar. Tras la muerte de su padre, quien probablemente se suicidó en 1805, Arthur se inscribió en un gimnasio en Gotha, Alemania. Su madre se trasladaría a Weimar donde ganaría reputación como una gran novelista. A través de sus contactos, se volvió conocida por Johann Wolfgang von Goethe, Friedrich von Schlegel, y los hermanos Grimm. Con la herencia recibida, Schopenhauer pudo dedicarse enteramente a la búsqueda intelectual. En 1809 entró en la Universidad de Gotinga, Alemania, como estudiante de medicina y más tarde, en 1813, cambiaria de universidad y recibiría el grado de doctor en filosofía de la Universidad de Jena. Durante este periodo se enamoró de Karoline Jagermann, amante del duque de Weimar. Ella sin embargo, no respondió a los sentimientos de él. Desde 1814 hasta 1818 vivió en Dresde. Después de discutir continuamente con su madre, Schopenhauer nunca la volvió a ver; para ese entonces tenía 26 años.

La colección de ensayos de Schopenhauer, “Parerga und Paralipomena”, fue ampliamente leída. Hurgó irónicamente bajo las mascaras de la sociedad y recordó a la humanidad su egoísmo, hipocresía y malicia. Este libro lo convirtió en un filósofo de moda, que fascinó a escritores y filósofos como León Tolstoi, Marcel Proust y Friedrich Nietzsche, quien encontró en él un espíritu similar. Schopenhauer afirmaría que le debía lo mejor de su propio desarrollo a las obras de Immanuel Kant, a los escritos sagrados de los hindúes, y a Platón. En “El Mundo como Voluntad y Representación”, hay varias referencias al pensamiento budista y en “Parerga y Paralipomena”, Schopenhauer examina los méritos de diversas traducciones de textos sagrados hindúes. Schopenhauer fue el primer gran filósofo alemán en estudiar la védica y los textos budistas. Se familiarizó con el pensamiento hindú entre 1813 y 1814, pero no adquirió mucho conocimiento del budismo hasta después de 1818. Llamó a los textos sagrados hindúes “el consuelo de mi vida” y su biblioteca contaba con unos 130 textos de Oriente. Consideraba a la verdadera filosofía como el arte, y que solo debía ser accesible a unas pocas mentes capaces. Schopenhauer afirmaba que la idea más importante de Kant era aquella que indicaba que el conocimiento humano no sólo depende de lo que es la realidad, sino también de lo que nuestros cuerpos, con ayuda de los sentidos, el sistema nervioso o el cerebro pueden percibir. Uno puede aprender inmediatamente alguna cosa en sí misma a través de la experiencia. Su obra maestra fue “Die Welt Als Wille Und Vorstellung” (El Mundo como Voluntad y Representación) de 1818.

En la Universidad de Berlín asistió a las conferencias de Fichte Johann por dos años, pero llegó a la conclusión de que Fichte era un hablador. En “Parerga y Paralipomena” de 1851, afirmaba que Fichte, Schelling y Hegel no eran filósofos porque les faltaba el primer requisito de un filósofo, que era tener seriedad y honestidad en sus investigaciones. Decía que no eran más que sofistas que querían demostrar ser algo en lugar de serlo. “Ellos no buscaron la verdad, sino su propio interés en el mundo”. “El Mundo como Voluntad y Representación” nació de la estadía de Schopenhauer en Dresde. Fue escrito en un estilo no académico, con ironía y tono aristocrático. Nietzsche, quien encontrase un ejemplar de “Die Welt als Wille und Vorstellung” en una librería de segunda mano, no paró de leerlo hasta que terminó. Según Schopenhauer, la existencia es la expresión de una insaciable y omnipresente voluntad que genera un terrible mundo de conflictos, sufrimiento, insensatez, e inutilidad. La "voluntad de vivir" perpetúa este espectáculo cósmico. Afirmó que el objetivo de alguien que ve a través de las ilusiones de la vida es la negación de esta poderosa voluntad de vivir y que el amor sirve a los intereses de la reproducción de la especie y el impulso sexual, el más poderoso motivo de la existencia humana. Esta visión oscura de la existencia se presentó de nuevo en su ensayo “Über den Willen in der Natur” de 1836, donde la brutalidad en el mundo natural es probada por los estudios de los naturalistas. Se ha dicho con frecuencia, que las teorías de Sigmund Freud se deben mucho a los escritos de Schopenhauer sobre la primitiva "voluntad de vivir" y el "impulso sexual", además la especulación de Schopenhauer de que la homosexualidad puede tener un propósito natural de desarrollo se anticipa a la idea del instinto de supervivencia y a la centralidad de la libido en la vida humana propuestas por Freud.

En Dresde Schopenhauer tuvo un hijo ilegítimo, pero no tenía relación paternal con el niño, quien murió joven. Después de una visita a Italia, Schopenhauer calificó como profesor privado en la Universidad de Berlín. En 1821 tuvo un romance con la actriz de 19 años de edad Caroline Richter. No le importaba que ella tuviese otros amantes o que tuviese un hijo que no era de él, y a pesar de que la trataba mal, ella fue quizás el gran amor de su vida. A principios de 1820, Schopenhauer había anunciado un ciclo de conferencias que se darían al mismo tiempo que las de Georg Wilhelm Friedrich Hegel, pero al Hegel atraer un mayor número de alumnos, las conferencias no se realizaron. La segunda visita de Schopenhauer a Italia duró casi tres años, regresando a Berlín en 1825. La epidemia de cólera, durante el cual murió Hegel, hizo que Schopenhauer se hospedara en Frankfurt am Main. En este lugar, a excepción de una breve estancia en Mannheim, pasó el resto de su vida. Vivió en relativo aislamiento, prefiriendo la compañía de perros a la de personas. Escribiría alguna vez que cinco sextas partes de los seres humanos son de un valor despreciable. También se llegó a decir que empujó un vecino por las escaleras por haberlo molestado.

Para Schopenhauer, la distinción que hace Kant entre el fenómeno y el noúmeno abrió nuevos puntos de vista en las bases de la ética, la naturaleza del arte y la música; a la vez sostuvo que noúmeno y fenómeno son la misma cosa pero entendidas de diversas maneras. Fue explícitamente ateo y el primer gran filósofo de occidente a ser así. La voluntad es la fuente última de la realidad, que es esencialmente irracional. Se manifiesta entre los fenómenos de dos maneras: como un individuo luchando y como Idea. La naturaleza es indiferente a la persona, más la especie está a favor de la persona. El universo antes de que hubiera cualquier tipo de vida era nada más que la encarnación de la voluntad, en sí misma imperecedera y atemporal. Schopenhauer vio que la vida en sí es dolorosa, que se manifiesta en sinsentido e insatisfacción. No hay esperanzas de que las cosas sean cada vez mejores y que por ende, el hombre debe comprender que todos los esfuerzos son en vano. En el ensayo “Unser Verhalten gegen Andere betreffend” de 1851, Schopenhauer afirma que mientras en los países salvajes se comen unos a otros, en los civilizados se engañan unos a otros. En “Über die Wiber” del mismo año, revela su propia y amarga misoginia, debido a la hostilidad que había entre él y su madre.

La reputación académica de Schopenhauer entre los filósofos nunca ha sido garantizada, y ha sido leído más por sus escritos aforísticos que por su metafísica. Schopenhauer atacó especialmente a Hegel, a quien llamó “un común, inane, odioso, repulsivo e ignorante charlatán” y nunca quiso aumentar su reputación como crítico serio. La filosofía de Schopenhauer fue la influencia no musical más grande en la obra de Richard Wagner. La música es según Schopenhauer, una manifestación directa del noúmeno. Es la voz de la voluntad metafísica. "Cuando la música es adecuada a cualquier escena, acción, evento, o aun al medio ambiente, parece que estos nos revelaran su sentido más secreto", escribió en “El Mundo como Voluntad y Representación”.

Schopenhauer murió en Frankfurt am Main de un ataque al corazón el 21 de septiembre de 1860. Acercándose a su muerte le habría dicho a Eduard Grisenbach: "Si a veces me he considerado desafortunado, es debido a una confusión, un error. Me he equivocado a favor de otra persona... ¿Quién soy realmente? Soy el autor de El Mundo como Voluntad y Representación, soy el que ha dado una respuesta al misterio del ser y quien va a tener ocupados a los pensadores de siglos futuros. Eso es lo que soy, y ¿Quién puede poner en duda esto en los años de vida que aún quedan para mí?”. Por otra parte, el filósofo austro-británico Karl Popper diría que hay más "buenas ideas" en Schopenhauer que en cualquier otro filósofo, excepto en Platón.