Manuel Murillo Toro - Biografía


Manuel Murillo Toro Nace el 1 de enero de 1816 en Chaparral, Tolima, Colombia. De familia de pocos recursos económicos, estudió la primaria en Chaparral y la secundaria en el Colegio San Simón en Ibagué, con ayuda de amigos de la familia. Viajó a Bogotá y trabajó como copista de Lino de Pombo, entonces secretario de relaciones exteriores para el presidente Francisco de Paula Santander. Con lo que ganaba logró costear sus estudios de Medicina (por insistencia de su padre) en el Colegio del Rosario y luego en el de San Bartolomé, donde cambiaria a derecho y se graduaría como abogado en 1836. Fue oficial mayor en la cámara desde 1837 hasta 1840 y también fue columnista de El Correo y Bandera Nacional, reconocidos periódicos liberales en aquel momento desde los cuales criticó duramente al gobierno de José Ignacio de Márquez. En 1840 participó en la guerra civil del lado de los federalistas, apoyando a José María Obando en su insurrección en el sur del país, y bajo el mando los coroneles Manuel Gonzales y José María Vezga en el norte. Tras la derrota de los federalistas, trabajó en la restauración de la paz. No obstante fue perseguido por el gobierno, viajando a Panamá para ejercer como secretario del gobernador Anselmo Pineda en 1843. Al año siguiente viajó a Santa Marta y en 1845 se casó con Ana Romay Cabarcas. En 1846 ingresó al congreso para representar a Santa Marta. En 1847 fundó la Gaceta Mercantil y representó a la provincia de Mariquita en el congreso. José Hilario López lo nombró ministro de relaciones exteriores y ministro de hacienda durante su gobierno en 1849. Una vez finalizado el gobierno de López, Murillo se dedico al periodismo, escribiendo artículos políticos y económicos en los periódicos El Constitucional y El Neogranadino. En 1855 fue director del periódico El Tiempo, reconocido hasta nuestros días. En 1857 se presentaría para ser elegido presidente de la república junto con Tomas Cipriano de Mosquera y Mariano Ospina Rodríguez, obteniendo la presidencia este ultimo. Ese mismo año dejó la dirección del periódico para encargarse de la gobernación del estado de Santander, desde donde tuvo varios desacuerdos políticos con Ospina. El descontento era generalizado pues las reformas del gobierno central asfixiaban al partido liberal, y dieron paso a la guerra civil de 1860, cuando Tomas Cipriano de Mosquera desconoció el poder de Ospina (siendo gobernador de Cauca). Mosquera entraría triunfante a Bogotá en 1861 pocos meses después de Ospina terminar su periodo de gobierno. Murillo volvió a hacerse cargo de la dirección del diario El Tiempo. Mosquera tomó la presidencia de la república y nombró a Murillo embajador en Francia. Sin embargo no se haría efectiva su posesión en este cargo debido a que el gobierno francés (en manos de Napoleón III) fue criticado por Murillo en sus artículos mientras ejercía el periodismo. En su lugar, viajó a Estados Unidos para ejercer el cargo de ministro plenipotenciario de Colombia y donde conoció al presidente Abraham Lincoln. Allí se enteró que había sido elegido presidente de la república; regresó a Colombia y se posesionó el 10 de abril de 1864.

Su gobierno es considerado uno de los más progresistas de la historia de Colombia. Permitió la libertad de cultos y que los estados manejaran sus asuntos sin demasiada intervención del gobierno, encargándose solo al monopolio del orden y la justicia. Permitió la impresión de los primeros mapas de los estados (nueve) y el mapa general del país por obra del geógrafo Manuel Ponce de León de la Comisión Corográfica. A Manuel Murillo Toro se le adjudica la adquisición y el arribo del primer sistema de comunicaciones en Colombia, siendo este un telégrafo eléctrico, inaugurado el 1 de noviembre de 1865. También reformó el colegio militar implantado durante el gobierno de Mosquera. En 1866 entregó la presidencia a Mosquera e hizo fuerte oposición a su gobierno, por lo que se dictó una orden de arresto en su contra. Hizo parte de la conspiración del general Santos Acosta, quien tomaría el poder por la fuerza en 1867. Murillo fue nombrado embajador en Venezuela, y luego ocuparía el puesto de magistrado de la corte suprema de justicia.

Fue elegido presidente nuevamente en 1872, ampliando en gran medida la red telegráfica que había comenzado en su primer gobierno, y redujo considerablemente la deuda externa. También inauguró el alumbrado público de gas en Bogotá, decretó el 20 de julio como día de fiesta nacional y comenzó la construcción del ferrocarril de buenaventura, además de mejorar la navegación por el rio magdalena. Al terminar este último mandato volvería a Venezuela encargado de la Legación Diplomática y fue representante en el congreso hasta 1879. Manuel Murillo Toro muere el 26 de diciembre de 1880 en Bogotá.

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